La infiltración ecoguiada es una técnica para tratar la patología articular, muscular, ligamentosa, del tendón y de la fascia mediante la introducción de sustancias medicamentosas con ayuda de un ecógrafo en tiempo real, con una precisión de practicamente en 100%, en el tejido o estructura lesionada. Gracias al uso del ecógrafo en las infiltraciones podemos acceder a la zona lesionada sin dañar otras estructuras durante el recorrido de la aguja y maximizar la acción farmaceutica, ya que el medicamento va solo a la zona dañada, lo que aumenta la probabilidad de éxito del tratamiento.

Por lo tanto, ayudará a aliviar el dolor, reducir la inflamación o mejorar la movilidad en enfermedades como artritis, tendinitis, fasciopatias o bursistis.

Es una técnica que se realiza en consulta y en unas condiciones de antisepsia total (para evitar cualquier infección).

Casos prácticos